lunes, 13 de febrero de 2017

Packraft I: para qué sirve (Ligereza y facilidad de montaje)

En una de nuestras salidas otoñales a Bolaño me llevé todos mis juguetes: el Trak Seeker de los canadienses TRAK (plegable con estructura de aluminio y tres pistones hidraúlicos para ajustar la forma del casco a las condiciones del mar); mi querido RAID 500 Greenlander Expedition de los franceses NAUTIRAID (plegable con estructura de madera); y el fantástico TREKRAFT de los alemanes NORTIK (packraft hinchable). De la intención de hacer un análisis comparativo entre los tres salió todo lo contrario: este humilde par de entregas dedicadas a lo que nosotros hemos aprendido del Trekraft de Nortik y del uso que le damos.

* Quien quiera un buen análisis en detalle de los packrafts que consulte A paddle in my pack de Chris S. Es una de las mejores fuentes de información con artículos comparativos y dedicados. En la página packrafting-store hay también una tabla comparativa de 14 packrafts y una amplia gama de productos dedicados al packrafting. Y finalmente el blog del aventurero Roman Dial, uno de los padres del packrafting.

TREKRAFT: En unkayakenlamochila tenemos sendos packrafts, en particular el TREKRAFT de Nortik con cubierta en color verde militar ¡Torrentes mandan! Yo la considero la embarcación total para aguas dulces continentales, ya sean bravas o tranquilas. Es literalmente un todoterreno por tres razones: ligereza (<4kg), facilidad de montaje (7 minutos) y versatilidad en el agua (tranquila o brava, caudalosa o somera, agua y tierra, río y embalse). Este primer post tratará de su ligereza y la consecuente facilidad de montaje y por tanto el tipo de uso que estas dos características permiten.

Trekraft de Nortik con cubierta
Estas son las especificaciones concretas de nuestro modelo Nortik Trekraft (with deck):

- Componentes: barco (3000g incluyendo la cubierta y los calarrodillas/musleras -50g), bolsa para guardado (140g, siempre la dejamos en casa), barras de aluminio para el coaming (200g en total, siendo el segmento más largo de 58 cm lineales y unos 50cm de alto al estar curvado), cubrebañeras (200g), bolsa de inflado (240g, llevamos sólo una cuando salimos juntos), asiento (200g) y kit de reparación (70g). Toda esta descripción pesa 4050g

- Materiales: 210den TPU Nylon para el casco, 420den TPU Nylon para el suelo, 210den Oxford Nylon para el asiento y Ripstop Nylon en la cubierta. Los segmentos del casco están termosellados entre sí, y el suelo y la cubierta están pegados al casco de tubos huecos.

- Construcción: se compone de un casco asimétrico (elongado hacia arriba en la proa y abultado hacia abajo en la popa), bastante amplio por dentro (se comercializa en una sola talla) y con 2 tiras calarrodillas. Viene con 4 d-rings en proa, una boca de inflado cerrada a rosca (donde se conecta la bolsa de inflado) y un tubo de inflado para darle la presión final. Soporta un peso de 140kg.

- Dimensiones: el exterior mide 230 cm de largo, 94 cm de anchura máxima y 160 cm de línea de agua. Los tubos miden 29 cm de diámetro, de modo que el interior se queda en 133 cm de largo y 38 cm de anchura en las caderas.

* El Trekraft se vende en una única talla con una longitud interior de 133 cm. 

LO MALO. El punto negativo es que para personas de altura media (170-185 cm) el espacio interior es demasiado largo, de modo que, sentados dentro, los pies no llegan a tocar la zona de proa. En descensos de agua brava, a medida que superamos saltos o turbulencias en normal que  comencemos a deslizarnos hacia el interior del barco, arrastrando con nosotros el asiento que originalmente estaba pegado con velcro al casco. Tras encadenar una serie de rápidos nos encontramos un poco hundidos dentro del barco, paleando desde más abajo y por tanto con menor capacidad de maniobra y peor inclinación para meter la pala en vertical y palear con fuerza.

LA SOLUCIÓN. Es recomendable en estos casos situar una bolsa estanca (o un balón de playa hinchable) por dentro, en la punta del barco, de modo que se puedan apoyar los pies y hacer fuerza para evitar caerse hacia dentro. Así acortamos la longitud interior del barco y la adaptamos a nuestra altura de cara a mantenernos anclados a la embarcación en agua brava

LO BUENO. Al ser muy espacioso en interior podemos transportar material dentro en viajes largos. Una buena opción es ropa en una bolsa estanca recia, que situaremos en la punta y nos servirá de apoyo para no hundirnos.

LIGEREZA (<4kg): nuestro modelo es el cerrado con cubrebañera. Incluyendo todos los elementos (barco, coaming de aluminio, cubre, bolsa de inflado y kit de reparación) el Trekraft pesa 3910 g empacado en un bulto de 50 x 30 cm. Toda la descripción anterior pesa 4050g, aunque nosotros prescindimos de la bolsa de inflado (al menos la de uno de nosotros cuando salimos juntos) y de la bolsa de guardado (ninguno de nosotros la lleva) de modo que el bulto final pesa 3910g.


FACILIDAD DE MONTAJE (7 minutos): basta desenrollarlo, abrirlo un poco y, con una simple bolsa estanca que se acopla a la boca de inflado del kayak, se puede llenar de aire usándola como si fuera una manga pastelera en siete repeticiones. La boca de inflado cierra con un tapón a rosca que en nuestro modelo suele dar guerra si no se cierra bien y con fuerza. La presión final necesaria para que quede turgente se aplica a pulmón a través de un tubo. El desmontaje es cuestión de dejarlo secar y, una vez seco, abrir el tapón, enrollarlo a lo bruto de proa a popa para expulsar el aire, y volver a enrollarlo con la precisión deseada para terminar con un rollo de las dimensiones adecuadas.

* Una vez llenado, es recomendable dejar enfriar el aire bombeado dentro hasta temperatura ambiente (sobre todo en invierno, cuando se nota el enfriamiento porque la turgencia inicial desaparece en unos pocos minutos tras el soplado y el kayak se arruga un poco). Pero basta volver a hincharlo a pulmón a través del tubo hasta la presión final deseada. En aguas frías este proceso se puede repetir en la primera parada y/o por las mañanas en travesías invernales. En verano ocurre lo contrario: el sol calienta el aire si el kayak no se deja a la sombra, de modo que conviene dejar escapar algo de aire para que una presión excesiva no haga al kayak más vulnerable a pinchazos y/o someta los tubos a una tensión interior innecesaria

USOS DEL PACKRAFT. El bajo peso y su facilidad de montaje hacen al pakraft una buena opción para tres tipos de travesías:

(1) Para excursiones de un día o pocas horas.
La logística y transporte al sitio deseado es mucho más fácil con bultos ligeros que quepan en la mochila, de modo que no dé tanta pereza hacer una salida de un día. Además, en salidas de un día o pocas horas el tiempo de montaje/desmontaje debe representar sólo un pequeño porcentaje del tiempo total empleado (o te pasas más tiempo montándolo y plegándolo que remando). Con menos de 4 kg, un bulto de unos 15L y con un tiempo de montaje de menos de 10 minutos, el packraft lo solemos usar para aventuras de un día por los ríos de Madrid como el Tajo o el Jarama.

Salida de un día por el Tajo en Aranjuez, probando por primera vez el Trekraft

(2) En travesías con muchas transiciones agua-tierra.
Nosotros lo usamos mucho en travesías en las que existan frecuentes discontinuidades en la lámina de agua, es decir, en rutas anfibias donde haya muchas transiciones agua-tierra y/o en jornadas con abundante sorteo de obstáculos. Dentro de esta cajón desastre denominado "muchas transiciones agua-tierra" merece la pena hacer una distinción entre (a) jornadas de paleo que requieren porteos por tierra y (b) rutas anfibias de varios días.

(2.a) En jornadas de paleo que requieren porteos por tierra. Su ligereza permite portarlo hinchado para saltar troncos cruzados en un río, sortear presas, azudes, cascadas o barrancos, y salir de aguas bravas en infranqueables o pasos de alto nivel que superen la destreza del kayakista.

Un árbol cruzado en el rio Navia en Lugo. Aprovechamos y paramos para comer

Sorteando una presilla hidroeléctrica en el Navia en diciembre

Justo después de esa presilla el río se juntaba con el caudal canalizado para generar electricidad, de modo que se creaba un salto de rocas y poco caudal. A bajarse para embarcar unos metros más abajo


Este salto en el Tajo en agosto no llevaba suficiente agua  para la altura que tenía, lo mejor era bajarse
En saltos como este, el de Poveda, hay que bajarse sí o sí.  

 
Cuando hay que salir del río y andar un rato (como en el salto de Poveda) para volver al agua después, se puede portar el packraft inflado y bien sujeto sobre la mochila. Es más cómodo que deshincharlo, portear, y volver a embarcar tras el hinchado


Travesía anfibia en León en noviembre. El embalse estaba demasiado bajo y tuvimos que desembarcar y recorrer unas pocas de decenas de metros a pie para volver a embarcar antes de adentrarnos en los hayedos y robledales de melojo del fondo.

(2.b) Para rutas anfibias de varios días cuando el número de transiciones es elevado (1 al día durante 7-10 días) la rapidez de hinchado/plegado ahorra mucho tiempo y permite aumentar el kilometraje diario recorrido. En una transición hay que salir del barco, sacarlo del agua, retirar todos los elementos (bolsas estancas, cable de pala, cámara, etc), desinflarlo y enrollarlo, sacar la mochila de la bolsa estanca, meter todo el material en la mochila y/o acoplarlo por fuera, y ponerse a andar. De modo que en realidad sólo una parte del tiempo total empleado en una transición es debido al hinchado/plegado. Aún así, con un packraft, en unos 45 minutos se pasa de estar sentado paleando a estar andando con la mochila en la espalda si se organiza bien el material y se sigue el orden adecuado. Los kayaks plegables requieren en torno a 2-3h mínimo de tiempo total. En una travesía invernal de 10 días donde las horas de luz son pocas (10h), el ahorrar 1h al día cada día equivale a una jornada completa extra ahorrada. Esto permite por ejemplo tener un día de margen para llegar a destino (si algo sale mal).

Primera transición (tierra-agua) en travesía invernal anfibia en León en marzo. Empezó a nevar.

Segunda transición (agua-tierra) en esa misma travesía. Nevaba más que en la primera transición

Siempre hay transiciones miserables, como esta quinta transición tierra-agua, cuando no paró de llover en toda la mañana

(2) Para travesías anfibias terrestre-acuática en las que hay que llevarlo en la mochila durante horas o días haciendo senderismo.
Con apenas 4 kilos y unas dimensiones de 50x30cm el trekraft ofrece la posibilidad de portarlo plegado en una mochila sin que el peso entorpezca la capacidad de la marcha.

Mi mochila de 40-L completa para packrafting en verano durante 4 días. El packraft está dentro de la mochila

Antonio con la suya de 60-L, con el packraft enrollado debajo de la mochila

En invierno con necesidad de portear más equipo es necesario un buen macuto si queremos llevar unos 20kg sin hacernos daño

Y al día siguiente el placer de una jornada con raquetas de vuelta al agua.
Cascada natural de roca metamórfica en travesía invernal por Asturias

Riaño, León, tras varias horas de caminata. Abajo el embalse desde donde empezamos paleando

(3) El packraft permite regresar andando al punto de inserción aguas arriba tras un descenso en río o donde deseemos terminar la travesía en caso de un embalse o lago. Hemos llegado a recorrer 30 km en 7 horas remontando el Tajo descendido durante 3 días. Así se puede añadir un día final de senderismo a la ruta, al tiempo que se prescinde de tener que ir con 2 coches (dejando uno en el punto de inserción y otro en el de salida).

De regreso tras 6h de marcha y 30km río arriba en la cuarta jornada de viaje tras 3 días de descenso del Tajo en verano.
Esperamos que este post haya servido para responder a las dudas más básicas sobre un packraft y para mostrar nuestra humilde opinión de esta embarcación que tan buenos momentos nos hace pasar.

domingo, 29 de enero de 2017

Embalse de Bolarque III: Otoñales en Bolaño, probando el Trak Seeker

Hay una zona de Guadalajara donde el Tajo se encañona entre impresionantes paredes de caliza, donde el río siempre lleva agua (embalse de Bolarque) y adonde solemos ir al menos un par de veces al año para disfrutar de microaventuras de dos a cuatro días. Nuestro nombre en clave para este tramo del Tajo es Bolaño. En noviembre y diciembre de 2016 fuimos dos veces a Bolaño en apenas cinco semanas. Este post es una crónica conjunta de ambas salidas otoñales.





Bolaño es una zona caliza enclavada en la sierra de Altomira. En verano, cuando el agua está más tibia y disuelve mejor la roca, el Tajo presenta un color azul verdoso espectacular. Los márgenes más o menos escarpados de Bolaño albergan quejigos (Quercus faginea), que son los primos de los robles y la encinas. Aunque el pino carrasco (Pinus halepensis) es quien domina, encontramos también encinas (Q.ilex subsp. ballota), preciosos arces de Montpelier (Acer monspessulanum) y madroños (Arbutus unedo). El sotobosque lo domina el boj (Buxus sempervirens), la sabina y el torvisco (Daphne gnidium). Para la próxima salida me llevo la guía de plantas y me hincho a identificarlas.





En unkayakenlamochila usamos kayaks plegables por dos motivos: el primero es que vivimos en Madrid y nuestros kayaks plegables TRAK nos permiten guardar el juguete de 5 metros en casa fácilmente; el segundo es la libertad que ofrecen para elegir cualquier destino, ya sea agua tranquila, un río caudaloso, o el mar, en cualquier época del año,y en cualquier localización geográfica. Basta meterlo en el coche, el tren, el autobús o el avión, y montarlo en 15 minutos en el punto de inserción. Nuestros kayaks plegables nos ofrecen la libertad de hacer nuestras microaventuras sin límites.






A cambio de esta libertad hay que organizar la logística con mucha precisión. No puede faltar nada, y cualquier artículo que sobre, estorba. Se nos han olvidado impermeables en aventuras invernales pero un Decathlon en el camino nos solucionó la papeleta. Nos hemos dado cuenta de que nos faltaba una pieza indispensable para montar el remo justo a tiempo de volver a casa por ella. Pero después de dos horas de coche, cuando estás montando el kayak antes de embarcar, y te das cuenta de que te faltan los tres gatos hidráulicos del TRAK, sin los cuales NO se puede montar el kayak, no te queda otra que perdonar a tu compañero, volver a Madrid, y regresar al punto de inserción cinco horas después. Una imagen vale más que mil palabras, así que lo mejor es ver nuestro momento “Oh My God!” en el minuto 00:20 del siguiente video



Bolaño es célebre por sus buitres leonados (Gyps fulvus). Es el bicho volador de mayor envergadura alar de la península con 2.5m. Es un ave simplemente gigantesca. Se ven volando y planeando en grandes grupos en uno de los meandros del río, en la zona de más belleza de todo Bolaño. Suelen volar a baja altura de un margen a otro del río, mostrándose muy cerca, tan cerca que cuando te sobrevuelan oyes su potente aleteo. En invierno las parejas de leonado construyen sus nidos en las inaccesibles paredes de roca desnuda de Bolaño. Se les puede ver posándose en el suelo o en los pinos y levantar el vuelo llevando ramas al nido. Hay que ser muy respetuosos con estos animales en esta época de celo y cría. Mejor ir en silencio, con un paleo tranquilo, para poder oír su vuelo y no perturbar el momento.


Para nosotros la estrella es el águila perdicera de Bolaño. En diciembre de 2016 se aprobó el plan de Recuperación del águila perdicera (Aquila fasciata) en Castilla-La Mancha. Una de sus áreas críticas en Guadalajara es precisamente Bolaño. Ese mismo mes el periódico La Crónica de Guadalajara estimaba en 14 parejas el total de ejemplares en Guadalajara, y en 85 el total de Castilla-La Mancha. Nosotros hemos tenido el privilegio de ver una de esas 14 parejas en Bolaño. En una de las dos salidas otoñales nos adentramos en uno de los ramales laterales el embalse porque suelen ser sitios donde se ven garzas con facilidad. Nuestro estilo de incursión es un modo ninja, con un paleo suave, agachados para hacer más épico el momento y en silencio. En esas estábamos cuando nos percatamos de que todos los pájaros se escondían dentro de los arbustos y en ramas de los árboles, siempre asustados. Saqué los prismáticos y no alcanzaba a identificarlos, no se mostraban apenas, siempre escondidos. Mientras pensaba qué estaría pasando vi dos rapaces volar sobre mí en dirección a un pino. Era una pareja de águila perdicera recogiendo ramas de un árbol y arreglando un nido situado en una terraza natural de roca en lo alto de una alta pared caliza. El águila perdicera, como el halcón, se alimenta mayoritariamente de pájaros que caza al vuelo (de ahí su nombre vulgar águila-azor perdicera). Por eso todos los pájaros estaban escondidos. Las vimos abalanzarse violentamente sobre los descuidados buitres que se posaron en su nido en su asencia. Un espectáculo. Quien quiera conocer más de esta impresionante rapaz ibérica lo mejor es que vea los dos capítulos de El hombre y la Tierra de Félix Rodríguez de la Fuente. En palabras de Félix Rodríguez, “es la más ágil, la más acrobática, la mejor dotada para el vuelo de persecución”. Estos dos capítulos son la mejor fuente de información para saber más de esta águila residente en la península, es la mejor ilustrada gracias a sus vídeos, y es gratis en youtube. 

Águila perdicera avistada en 2014. Pecho blanco y alas oscuras. Era una pareja, el macho más pequeño y de un color más claro.

En las zonas más al norte del embalse hay un posadero de cormorán moñudo cubierto de guano. El posadero no es más que unos pocos árboles que parecen cubiertos de escarcha blanca en invierno. Pero el intenso olor a pescado y la ausencia de escarcha en los árboles cercanos delata que en realidad es un posadero de aves acuáticas pescadoras. Son grupos de cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), con muchos ejemplares de la subespecie mediterrránea (P. aristotelis subsp. desmarestii). Es posible ver también grupos de fochas (Fulica atra) muy numerosos que levantan el vuelo a ras de agua armando un ruido tremendo. Al caer la noche en invierno pudimos distinguir el reclamo del buho real (Bubo budo) a unos cientos de metros. Y ver un ruidoso grupo de grullas migrando al sur. Con un poco de práctica se distinguen fácilmente los eléctricos martines pescadores (Alcedo atthis) volando rapidísimamente a ras del agua. Y así podría seguir hablando del arrendajo, los somormujos lavancos, azulones, gaviotas, etc. Es lo que tiene el kayak, que te vuelve pajarero. Te da la oportunidad de avistar fauna en cantidad y en calidad

 

En cualquier Aventura en Bolaño hay que mencionar el Castillo de Anguix, una atalaya que domina la vista del terreno. Un quejigar adehesado flanquea un camino que lleva al Castillo en ruinas. Desde arriba se ve todo y te sientes un poco buitre. Es fantástico. Y un poco más al sur, en el llamado Desierto, solemos buscar inspiración en el monaterio shaolin en ruinas. Es un espacio místico para conectar con los maestros Jedi y cenar callos.


En esos días soleados de diciembre, cuando la lámina de agua tranquila es un espejo, y estás rodeado de paredes calizas y los buitres revolotean a tu alrededor, cuando no se oye nada más que el aleteo de esos gigantescos bichos, y te quedas parado admirando el espectáculo natural, solemos preguntarnos “¿y dónde están los ricos ahora?”. 


sábado, 7 de enero de 2017

Empezando 2017

Las publicaciones del blog se han ido espaciando cada vez más en el tiempo, llegando a pararse prácticamente. Con la llegada del nuevo año todos nos planteamos propósitos, y uno para mi es el de retomar este blog, quizá desde otra perspectiva, con contenidos menos densos que permitan subir entradas más regularmente.

Aunque el blog ha estado casi parado, por fortuna el que lo escribe no. En este tiempo ha habido bastantes novedades; con la ayuda y comprensión de los más cercanos, que lo perdonan todo para que pueda uno seguir disfrutando de esto, y la colaboración de la buena gente, hemos ido un poco más allá en esto de las aventurillas de andar por casa.

Desde hace un par de años un viejo amigo se ha enganchado al kayak mochileo. Probó una excursión por Bolarque y enseguida se hizo con su propia montura, un Nautiraid Greenlander de segunda mano. Así que ya no actúo en solitario, ahora somos un equipo.

Juntos hemos realizado en este tiempo rutas kayakeras de variado pelaje: río y mar, frío y calor, grandes singladuras de dos semanas y también pequeñas microaventuras de un día. Duero, Riaño, Croacia, Murcia, Córcega, Tajo, Navia, etc. Dani, aparte de compañero de andanzas, tiene también intención de ser, si saca tiempo de su apretada agenda, colaborador del blog desde su perspectiva de biólogo que aportará un toque podríamos decir un poco más científico. Así que intentaremos entre ambos ir desgranando lo antes posible esta lista de viajes aquí.

Desde un poco antes el fabricante alemán Out Trade nos había empezado a brindar algo de apoyo, fruto de esta colaboración hemos añadido un arma nueva al arsenal. El packrafting encajaba perfectamente en nuestra filosofía, y desde que empecé a ver información y vídeos de viajes por los rincones más alejados del planeta con esta embarcación hinchable, tan portable y ligera, pensé que había que hacerse con uno. Los amigos de Out Trade han sabido poner en el mercado el packraft de las 3 b, bueno, bonito y barato (en comparación con los otros modelos del mercado), el Trekraft. Así que hablando con ellos no dudamos en hacernos Dani y yo cada uno con su nuevo juguete. Ya llevamos unas cuantas salidas y no nos ha decepcionado lo más mínimo, con él las opciones se multiplican, como hemos podido comprobar por ejemplo en la montaña leonesa.



Y hace pocos meses nos hemos vuelto a dejar llevar por las ansias de probar cosas nuevas. Veníamos viendo las buenas opiniones que recogía un kayak de mar plegable que ya tiene tiempo en el mercado, y se anuncia como el plegable más cercano a un rígido en prestaciones, el Trak Seeker. Nos pusimos en contacto con el fabricante en Canadá y la sintonía fue buena, así que no tardamos en lanzarnos a por dos. En los pocos meses que han pasado desde que los adquirimos hemos intentado testarlo intensamente. Esta fue una de las primeras salidas.


Nos parece un gran kayak y hemos comprobado que lo dicho por Trak sobre su Seeker no es solo publicidad, es realmente una embarcación de altas prestaciones. Además el personal detrás de la marca es realmente gente que disfruta haciendo kayaks para gente como nosotros, con ganas de viajar y llevar sus kayaks lo más lejos posible. Por eso hemos empezado a colaborar también a traves de programa de pilotos Trak. Que no es más que una red de propietarios contentos con este kayak plegale que no tienen problema en darlo a conocer a quien pueda interesar probarlo o simplemente verlo en acción. Así que si alguien quiere más información no dudéis en contactarnos.

Pronto iremos actualizando y contando nuevos proyectos que tenemos en mente. ¡Saludos y buen 2017!

domingo, 3 de julio de 2016

Travesía Transbrava Portbou - Blanes (Septiembre 2014, 161 km en 6 jornadas)


Una ruta que realicé en 2014 y que espero repetir pronto. Me desplacé desde Madrid en tren hasta Portbou, un tren cama que resulta ideal para llegar pronto por la mañana, hacer compra, montar el kayak, estibarlo todo y empezar la ruta a una hora decente, con tiempo suficiente para hacer kilómetros esa primera jornada.


En el inicio mismo de la travesía, al poco de abandonar Portbou, las primeras formaciones rocosas anunciaban que podía depararme el accidentado relieve de la Costa Brava.



Después de la parada para comer pasé una zona con menos atractivo y más urbanizada, más o menos desde Llanca hasta El Port de la Selva.
Pasada la cual entré en la parte norte del Cap Creus ya cayendo la tarde.


El primer campamento me gustó bastante, una cala amplia de bolos.


La segunda jornada resultó muy amena durante toda la mañana hasta llegar al Cap Creus, con numerosas bahías pequeñas y muchos pasos entre rocas. 



También alguna magnífica cala de arena y aguas tranquilas.





El faro se divisaba desde bastante lejos.


Y al poco de rebasar la punta del cabo, el lugar más oriental de la Península Ibérica, me sorprendió esta cueva con un bonito arco de entrada.



Por la tarde la ruta resultó menos espectacular en cuanto al paisaje. Pero disfruté también con la navegación algo más alejado de la costa y con el mar en calma.


A la salida de la bahía de Cadaqués divisé un faro y dirigí mi kayak hacia él.


Cerca del faro acampé.



El día siguiente amaneció con el sol queriendo asomar entre las nubes altas.


El trayecto hasta el golfo de Roses fue espectacular, magníficos acantilados en Cap Norfeu y si vas pegado a la costa te espera alguna sorpresa por la bahía de Joncols.







Tras cruzar el golfo paré a comer en cala Montgó. Lo que me topé de aquí al final de la jornada fue incluso más impresionante, con los acantilados ganando cada vez más altura y sucediéndose las cuevas y grietas en la roca.





Decidí acampar en cala Ferriol.




La previsión era mala para la mañana siguiente y se confirmó, así que decidí tomarme el día libre para seguir a pie un tramo del GR que serpentea por los acantilados.






El quinto día (cuarta jornada de paleo) levantó con algo de mar de fondo, pero sin viento, así que salí a navegar. Al poco de empezar me divirtió mucho pasar la Foradada.


Aún había un poco de mar de fondo





Pero las condiciones eran muy buenas para cruzar a las islas Medas y allá que remé.



La parada a comer fue antes de llegar a Cap Begur. Al reanudar la marcha se levantó un viento de norte bastante fuerte, mi primer contacto con la famosa tramuntana 


El paso de Begur fue rápido con la ayuda del viento a favor.


Como el viento estaba empezando a levantar mar, aunque aún era pronto y tenía horas de luz para avanzar más, preferí pararme en una bonita cala con la idea de quedarme ya a dormir en ella.




Un sendero que venía de lo alto del acantilado al norte me posibilitó una vista esplendida de la cala.


El nuevo día trajo más o menos el mismo viento y por momentos algo de mar.



Pero una vez al sur de Llafranc el terreno que iba dejando a la espalda me protegía. 
Paré a comerme una hamburguesa en la playa de Castell y como lucía el sol, también me pude bañar cuanto quise en esta fantástica playa. La tirada entre Palamós y Sant Feliú de Guixols no tuvo nada reseñable, pero al pasar la punta de Sant Feliú el viento roló a sur y con más intensidad que la tramontana de la mañana, así que me tocó sufrir de lo lindo las últimas horas de la jornada. Hasta que por fin llegué a un sitio apto para dormir y pude tener un merecido descanso.


La última jornada se presentaba como la menos vistosa a priori a tenor de lo visto desde casa en las fotos de satélite, y porque igualar la belleza de los tramos de días precedentes era difícil. No obstante he de decir que me sorprendió para bien la costa hasta llegar a Canyelles.





Desde allí la navegación fue rápida hasta Blanes, donde recogí mis bártulos con calma, entre cerveza y cerveza de un pequeño bar playero. Más tarde un merecido homenaje gastronómico y bus hasta Barcelona para enlazar con el que me llevaría finalmente de vuelta a Madrid.