martes, 20 de mayo de 2014

Embalse de Bolarque II

En esta entrada voy a repasar el otro brazo del pantano. Si desde el embarcadero tomamos el camino de la izquierda la longitud de la ruta es mayor y en ella veremos varios puntos donde parar y seguir a pie la excursión. 

Muy pronto nos topamos con la torre de la central del Salto del Bolarque sobresaliendo entre las montañas.


Al estar orientada a poniente la presa brinda buenos atardeceres.


Algo más adelante nos encontramos con las ruinas de un antiguo convento de frailes carmelitas, conocido como Desierto de Bolarque.


Merece la pena bajarse del kayak para recorrer sus ruinas.



La siguiente parada obligada es el Castillo de Anguix. Desde el monasterio hasta aquí el recorrido está jalonado de tupido bosque a ambos lados del río y algún roquedal también. 


El castillo se deja ver en lo alto de su risco desde unos kilómetros antes, y la aproximación hasta él deja fotos muy buenas.






Para llegar hasta el castillo hay que desembarcar en una playa y seguir un sendero que sube haciendo una prolongada curva alrededor del mismo. Aunque al principio de la senda no veamos la construcción, pronto aparece su silueta ante nosotros.



Desde arriba las fabulosas vistas alcanzan todos los meandros que hemos venido recorriendo para llegar hasta aquí.



Al volver al kayak y continuar la marcha se pierde el castillo de vista mientras cruzamos un cerrado recodo entre paredes rocosas moteadas de buitres. 

 


Pero al doblar una gran roca escarpada, rebosante casi siempre de buitres, volvemos a encontrar las torres. A este punto es obligatorio parar y girar la cabeza para admirar el panorama.






 Todavía queda bastante trecho por delante hasta llegar a la presa de Entrepeñas, que es el punto más al norte del pantano, y podemos disfrutar de un tramo más de tupido bosque y muralla rocosa antes de llegar al ensanchamiento del pantano.



Esta última parte, donde se abre el pantano, es más llana que todo lo anterior. Tiene una gran extensión de agua para remar, pero en comparación con lo que hemos venido viendo es probable que nos sorprenda menos. Justo en mitad del ensanchamiento encontraremos este "peñón".

En resumen esto es lo que puede ofrecer el Bolarque al kayakista que quiera acercarse a visitarlo. Desde luego no es poca cosa, pero cabe sumarle varios extras más.

Por ejemplo la posibilidad de avistar abundante fauna. Veremos seguro buitres, patos y otras aves, también mucho cangrejo americano. En la época en que está prohibida la navegación a motor, es más fácil encontrar grupos de jabalíes que bajan a beber a las playas que surgen en las orillas del río, allí donde se abre un pequeño claro en el bosque.


Algunos patos son muy atrevidos.


Este cangrejo hace lo que puede con una sola pinza.

Los buitres abundan y acompañan con su vuelo circular gran parte del trayecto.

Otro atractivo que nos ofrece este lugar, es la posibilidad de pernoctar en algún rincón de auténtico lujo.




O también es buena la opción de darnos un baño en calas de aguas tranquilas y transparentes.



Y por supuesto todo es más divertido si lo compartimos con buenos amigos.





O mejor aún, con una chica guapa.

domingo, 18 de mayo de 2014

Embalse de Bolarque I


Siguiendo con los pantanos que tenemos para palear en las cercanías de Madrid, hoy me voy a detener en un tesoro que podemos encontrar en la provincia de Guadalajara. Hablo del pantano de Bolarque, que viene a ser un tramo de río embalsado surtido por las presas del Tajo (embalse de Entrepeñas) y el Guadiela (embalse de Buendía). Si estas 2 presas le aportan el caudal al Bolarque, éste a su vez vierte sus aguas al curso inferior del Tajo por la presa del Salto de Bolarque, una instalación hidroeléctrica que se inauguró a principios del siglo XX. La mayor parte de su recorrido el pantano va encajonado entre las paredes verticales de la sierra de Altomira, formando un paisaje notable.

Voy a hacer un pequeño recorrido por los abundantes rincones que ofrece el Bolarque al visitante, ilustrando el repaso con fotos que he ido tomando en varias rutas. Si os gusta el sitio y queréis visitarlo no olvidéis que se trata de un entorno natural fantástico pero muy sensible, así que procurad que vuestra presencia allí sea totalmente transparente para que el paraje siga igual de bello por muchos años. Otro tema muy a tener en cuenta, si no queremos ser multados, es que hay que contar con los permisos oportunos para navegar en estas aguas

Lo primero el embarque. Al Bolarque podemos entrar con nuestros kayak por varias zonas, yo en las últimas visitas he elegido siempre el embarcadero del Club Náutico que está en el vértice sur de la V que dibuja el embalse.


La zona está bastante transitada en verano, el resto del año muy tranquila. Hace ya bastantes años empezaron a construir un hotel al lado, pero ahora está abandonado. Supongo que se paró la obra por algún tema de permisos.


Desde el embarcadero podemos remontar hacia ambos lados de la V. Si tiramos por la derecha avanzaremos hacia la presa del pantano de Buendía. En este tramo encontramos al poco de salir una ramificación provocada por el arroyo Jabalera. En este brazo hay una zona de playa con chiringuito y si apuramos hasta el final se va reduciendo el cauce hasta que la maleza impide continuar por el estrecho curso del arroyo.


Un par de curvas antes podemos encontrar una cuevecita.





Retomando el camino donde lo dejamos hay un trecho espectacular hasta llegar a la Ermita de los Desamparados.



La ermita está excavada en la pared rocosa y se puede alcanzar también por un camino de tierra. En verano hay un barco turístico que llega hasta aquí.


En el mes de septiembre se celebra la romería de la Virgen de los Desamparados, y bajan la imagen de la virgen hasta la ermita.


 Más allá nos vamos acercando a la presa de Buendía, vamos a pasar un puente y el río se estrecha considerablemente.


La gente viene a escalar por esta zona



En breve subiré otra entrada con el recorrido por la parte opuesta del embalse, que no tiene desperdicio. Para cerrar esta primera entrada de Bolarque dejo un vídeo de la última ruta que hicimos por aquí hace muy poquito, a primeros de Mayo.




domingo, 6 de abril de 2014

Embalse del Atazar, Madrid (38 km, Febrero 2014)


El pasado febrero estuve haciendo una ruta de fin de semana por el embalse del Atazar. Es uno de los sitios a los que suelo ir a remar para salidas de un día, pero por su extensión puedes echar allí también un par de jornadas sin problema. Además este año ha subido su nivel de agua respecto a los 2 anteriores, lo que sin duda mejora el panorama.

Que yo conozca ha dos zonas para embarcar: Cervera de Buitrago (embarcadero y playas) y El Berrueco (playas pero con peor acceso).  Mi ruta consistió en salir de Cervera dirección al río Riato y remontarlo hasta donde fue posible, hacer noche por allí, y al día siguiente vuelta a Cervera.


Justo cuando empecé con el montaje se cubrió el cielo completamente y empezó a lloviznar. 


Aunque paró la lluvia el cielo no se despejó en toda la mañana.


Llegando al Riato el cauce se estrechaba cada vez más.


Hasta que ya me fue imposible continuar por la corriente en contra.


Así que subí el kayak a la orilla, comí, organicé las cosas para montar luego el campamento, y continué a pie mi ruta por el margen del río.


A última hora salió el sol.




Ya de vuelta, hablé un rato con un par de chicos que andaban pescando por allí y ya oscureciendo monté la tienda. La noche fue realmente fría, y al amanecer el hielo cubría mi kayak, la tienda y prácticamente todo a mi alrededor.


La tienda aguantó como pudo la fuerte helada
Afortunadamente el día estaba muy despejado y el sol empezó a calentar nada más asomar. Eso me fue bien para que mis cosas y yo mismo nos desheláramos y fuéramos entrando en calor.

El kayak se "descongeló" al sol mientras yo recogía el campamento
De regreso hacía Cervera recorrí varios pequeñas colas del pantano en las que vertían los arroyos su agua al embalse. También me acerqué a la presa del Atazar lo justo para echar una foto. No pude seguir avanzando ya que está prohibido navegar a menos de 1 kilómetro de distancia y la presa tiene cámaras de vigilancia (y ojo porque si te acercas empiezan a hacer sonar la sirena desde el puesto de control de la presa)




Enfilando hacia el norte se veían las sierras nevadas a lo lejos.



Sobre la hora de comer estaba ya en Cervera, así que después de guardarlo todo, paré en el Berrueco a comer con Alex que había venido a recogerme. Un estupendo guiso de carne de jabalí sirvió de magnífico colofón a un buen fin de semana.

He abierto un canal para subir algunos vídeos de las rutas que vaya haciendo. Aquí está el primero con unas cuantas vistas del Atazar. Para poder verlo en HD hay que pinchar el enlace a Vimeo.